Un sismo de magnitud 8,8, uno de los más potentes de las últimas décadas, con un saldo provisorio de 78 muertos, aterrorizó al centro de Chile la madrugada de este sábado y puso en alerta a los países del océano Pacífico por temor a que tsunamis y olas gigantes.
El terremoto tuvo su epicentro a 90 km de Concepción, ciudad de medio millón de habitantes y unos 500 km al sur de Santiago, precisó la televisión estatal chilena. Olas de gran tamaño afectaron la isla Robinson Crusoe y se ordenaron evacuaciones preventivas en la isla de Pascua.
Los chilenos salieron aterrorizados a las calles. Alli se mezclaban personas en pijamas que rehusaban regresar a sus viviendas por las continuas réplicas, y nutridos grupos de jóvenes que abandonaron discotecas y fiestas.
La confusión se vio agravada por la oscuridad, tras el inmediato y generalizado corte de luz que sobrevino al fuerte sismo y el colapso de las líneas telefónicas.
“Setenta y ocho muertos en total”, dijo la presidenta Michelle Bachelet tras enumerar los muertos por regiones, aclarando que se trata de una “cifra preliminar y a medida que avance la información tendremos una más exacta”.





