Los ejércitos de Colombia y Estados Unidos simularon la evacuación de un soldado herido por artefactos explosivos improvisados, desde el Fuerte Militar de Tolemaida hasta un hospital de alta complejidad en Bogotá. El ejercicio, dirigido por la Dirección de Sanidad del Ejército, evaluó la coordinación entre los servicios de sanidad de ambos países y los procedimientos para atender a militares durante operaciones de combate, según informó esa dependencia.
La simulación recreó un ataque con explosivos contra una unidad militar. Uno de los soldados sufrió múltiples lesiones. A partir de ese escenario, los equipos médicos activaron protocolos de atención, estabilizaron al paciente y coordinaron su evacuación a través de tres niveles de asistencia: desde el lugar del ataque hasta un hospital.
Participaron personal médico, enfermeros de combate, tripulaciones aéreas y profesionales de la salud de las dos fuerzas. El objetivo declarado fue comprobar que los procedimientos de ambos ejércitos pudieran ejecutarse de manera coordinada en una operación conjunta.
La primera fase se desarrolló en el área de operaciones. Enfermeros de combate colombianos y estadounidenses atendieron al soldado simulado bajo condiciones de enfrentamiento armado. Aplicaron técnicas para controlar hemorragias, asegurar las vías respiratorias y estabilizar al paciente antes del traslado. En este primer nivel de atención, conocido como Rol I, usaron torniquetes, agentes hemostáticos y procedimientos de soporte vital basados en los protocolos internacionales TCCC y PHTLS.
Una vez estabilizado, el paciente fue evacuado por vía aérea mediante una operación coordinada con la Aviación del Ejército y tripulaciones de ambos países. El traslado permitió evaluar los procedimientos médicos para movilizar personal herido desde zonas de operaciones hacia instalaciones con capacidad de atención.
La segunda fase tuvo lugar en una Unidad Médica Quirúrgica de Campaña, correspondiente al Rol II. Allí los equipos médicos simularon una intervención quirúrgica de control de daños y procedimientos de reanimación para atender las lesiones causadas por la explosión. También se revisó la compatibilidad de los equipos médicos, el intercambio de insumos y la aplicación de protocolos entre profesionales de ambos países. Estos procedimientos forman parte de los mecanismos de interoperabilidad que buscan facilitar la participación conjunta de unidades militares en operaciones y misiones de asistencia.
La última etapa contempló el traslado del soldado a un hospital de alta complejidad en Bogotá, el Rol III. Un equipo de especialistas lo recibió y continuó la simulación con su ingreso al servicio de urgencias y a una unidad de cuidados intensivos. Durante ese recorrido se evaluó la transferencia de información clínica entre los diferentes niveles de atención, un procedimiento que permite conocer las intervenciones realizadas, los medicamentos administrados y las condiciones del paciente antes de su ingreso hospitalario.
El Ejército presenta el ejercicio como parte de Vanguardia del Sur, un proceso de intercambio de conocimientos con las Fuerzas Militares de Estados Unidos. La versión oficial sostiene que la experiencia colombiana en la atención de soldados heridos durante el conflicto armado y la participación estadounidense en operaciones internacionales constituyen la base de estos entrenamientos. La simulación también sirvió para revisar la capacidad de respuesta de los servicios de sanidad militar ante ataques con explosivos improvisados, una amenaza recurrente para las tropas colombianas en operaciones contra organizaciones armadas.