La Fiscalía General de la Nación informó la captura de 23 presuntos integrantes de una red dedicada a robar combustible de un poliducto y venderlo en estaciones de servicio. Los operativos, realizados por el CTI y la Dirección de Carabineros de la Policía, incluyeron 20 allanamientos en distintos municipios del país y apuntaron a la organización denominada ‘Hexano’.
Según la versión oficial, la banda instaló válvulas ilegales sobre el poliducto Pozos Colorados, en Magdalena, para extraer hidrocarburos de manera clandestina. La directora seccional de la Fiscalía en Bolívar, Silvia Hoyos González, explicó que las labores investigativas documentaron esa operación y que el combustible robado terminaba comercializado en estaciones de servicio.
Las capturas se repartieron en varios departamentos. Catorce personas fueron detenidas en Río de Oro, La Gloria, Chimichagua, Pailitas y Curumaní. Otras seis cayeron en Bogotá, Barrancabermeja, Cúcuta, Mompox y Magangué. Dos hombres se entregaron ante las autoridades y una mujer fue arrestada en flagrancia.
La Fiscalía no detalló la estructura interna de ‘Hexano’ ni el rol específico de cada detenido. La imputación por concierto para delinquir agravado indica que el ente acusador considera que había un acuerdo previo y jerarquías, pero los expedientes individuales apenas comienzan.
La Fiscalía sostiene que la investigación documentó 17 eventos ilícitos ocurridos en Atlántico, Cesar, Sucre, Magdalena y Bolívar desde 2024. Con base en esos hechos, calcula pérdidas para Ecopetrol por más de 2.000 millones de pesos, producto de la extracción de más de 800.000 galones de combustible. La directora Hoyos describió esas cifras como pérdidas acreditadas durante la fase investigativa.
El monto es la estimación del ente acusador, no una condena. Aún debe ser probado en el proceso penal, y la Fiscalía no detalló qué documentos o testimonios respaldan el cálculo de los 800.000 galones ni cómo se estableció la trazabilidad del combustible robado hasta las estaciones de servicio.
En los allanamientos, los agentes incautaron 220 galones de diésel, dinero en efectivo, armas de fuego, proveedores, cartuchos y prendas de uso privativo de las Fuerzas Armadas. La presencia de uniformes militares entre los elementos decomisados sustenta uno de los cargos: utilización ilegal de uniformes e insignias.
Una fiscal de la Seccional Bolívar imputó a los 23 capturados cinco delitos: concierto para delinquir agravado, apoderamiento de hidrocarburos, receptación, utilización ilegal de uniformes e insignias, y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones. La Fiscalía no informó si alguno de los procesados aceptó los cargos ni si la red operaba con complicidad de empleados de Ecopetrol o de las estaciones de servicio.
La imputación formal deja a los detenidos a la espera de las decisiones judiciales sobre medidas de aseguramiento. La Fiscalía presentó el operativo como un golpe a la comercialización ilegal de hidrocarburos, pero el alcance de la red y el destino final de los más de 800.000 galones extraídos aún forman parte de la investigación.