El Ejército incautó 283 kilogramos de marihuana en zona rural de Hobo, Huila, y calcula que el cargamento habría alcanzado cerca de 1.700 millones de pesos en el mercado ilegal. El procedimiento terminó sin capturas: el conductor de la camioneta en la que viajaba la droga abandonó el vehículo y huyó antes de que los uniformados pudieran interceptarlo.
La operación se desarrolló en la vereda Batán. Tropas del Batallón de Montaña N.° 9, adscrito a la Novena Brigada, ubicaron una camioneta que ya había sido identificada mediante labores de inteligencia militar. Según las autoridades, los movimientos del vehículo despertaron sospechas y llevaron al despliegue de tropas para verificar su recorrido. Cuando los militares llegaron al sector, el conductor escapó.
Durante la inspección del automotor, los uniformados hallaron paquetes de marihuana ocultos en compartimientos debajo de las sillas y en el baúl. El Ejército calcula que la cantidad incautada equivale a unas 566.000 dosis. La institución afirma que, presuntamente, la droga estaba destinada a redes de distribución y comercialización de estupefacientes, pero no presentó evidencia que vincule el cargamento con una organización específica.
Las cifras oficiales sobre el valor del decomiso presentan dos mediciones distintas. El Ejército estima que la incautación representa una afectación económica de 504 millones de pesos para las estructuras vinculadas al narcotráfico, un valor que corresponde al precio del cargamento en su etapa de tránsito. Sin embargo, con un precio promedio de 3.000 pesos por dosis, los 283 kilogramos alcanzarían un valor potencial de 1.698 millones de pesos si se vendieran al consumidor final. La propia institución aclara que esta última cifra es una proyección de comercialización y no el valor directo al momento de la incautación.
La diferencia entre ambas cifras deja ver una operación que golpea un eslabón del transporte, pero no necesariamente a los dueños de la mercancía. El conductor huyó, no hay capturas reportadas y las autoridades no han informado a qué organización pertenecería la droga ni cuál era su destino. El Ejército sostiene que el cargamento estaba dirigido a redes de distribución, pero esa afirmación se mantiene como hipótesis mientras no se identifique a los responsables o se establezca la ruta de la camioneta.
La Novena Brigada informó que mantiene operaciones de interdicción contra el narcotráfico en los 37 municipios del Huila. Esas acciones incluyen labores de inteligencia, controles territoriales y coordinación con la Policía Nacional para identificar corredores utilizados en el transporte de estupefacientes. En este caso, la inteligencia permitió ubicar el vehículo, pero no impidió la fuga del conductor ni permitió hasta ahora establecer la estructura que movía la carga.
El decomiso de Hobo deja un volumen importante de marihuana fuera del mercado, pero también deja preguntas sin resolver. No hay detenidos, no se conoce la organización detrás del envío y el destino final sigue sin precisarse. La Novena Brigada no ha informado si la investigación continuará para identificar al conductor o a los propietarios del cargamento. Por ahora, la incautación se registra como un golpe logístico sin responsables judiciales.