Viviane Morales asumió como Consejera Comisionada de Paz el mismo día en que el presidente Abelardo De La Espriella posesionó a Alejandro Ordóñez como nuevo ministro del Interior. La Presidencia difundió imágenes del acto. Morales llega con la misión de liderar una cirugía a la implementación del Acuerdo de Paz de 2016, pacto al que la actual administración llama "la falsa paz".
Morales regresa al Gobierno dos meses después de renunciar al Ministerio de Educación por motivos personales. Fue la primera ministra en salir del gabinete. El 23 de octubre, la administración De La Espriella anunció con un corto comunicado que Morales fue designada en este nuevo rol, desde el cual también asumirá en calidad de encargada la dirección de la Unidad de Implementación del Acuerdo de Paz.
El Gobierno sostuvo que la decisión responde a su determinación de "examinar los resultados de la denominada falsa paz, desmontar estructuras burocráticas innecesarias y acabar con la utilización del discurso de paz como instrumento de impunidad y privilegios políticos". Entre las tareas asignadas están la revisión "exhaustiva" de la implementación, la evaluación del cumplimiento de los compromisos, la verificación de la destinación de los recursos públicos y la identificación de "fallas institucionales que han obstaculizado la justicia, la reparación a las víctimas y la seguridad de los colombianos", de acuerdo con el anuncio oficial.
La posesión llega cuando el Gobierno encendió el debate por sus posturas sobre los resultados del Acuerdo de Paz, expuestas ante el Consejo de Seguridad de la ONU. Allí, el embajador Mauricio Gaona afirmó que el pacto, contrario a la narrativa de la comunidad internacional, no es un "ejemplo" para el mundo y que se ha violado "sistemáticamente" el principio de no repetición.
Como presidente electo, De La Espriella había anunciado un revolcón en la política de paz del Estado colombiano. Planteó transformar el enfoque de la Alta Consejería para la Paz hacia uno concentrado en la seguridad y dijo que desaparecería algunas consejerías, entre ellas la Unidad de Implementación del Acuerdo de Paz. Esa unidad fue creada por el gobierno de Gustavo Petro tras eliminar la Consejería para la Estabilización de Iván Duque. En ese momento, De La Espriella propuso pasar sus funciones a lo que hoy es la Alta Consejería para la Paz.
Sin embargo, tanto la figura del consejero de paz como la Unidad de Implementación se siguen manteniendo.