Deisy Guanaro exige confrontar a exsenadora Griselda Lobo ante la JEP

Deisy Guanaro llegó a la sede de la JEP en Chapinero con una expectativa precisa: ratificar ante Sandra Ramírez, cara a cara, los señalamientos que ha sostenido durante años. Sin embargo, la exsenadora no asistió de manera presencial. La exsenadora compareció de manera virtual, autorizada por razones de seguridad, y Guanaro lo interpretó como una nueva negativa a dar la cara.

“¿Cómo es posible que las víctimas llevemos una lucha de tantos años esperando confrontar a esta mujer cara a cara y que ahora no nos quiera dar la cara?”, dijo antes de entrar a la diligencia. La mujer aseguró que su intención era exigir que Ramírez responda por los presuntos crímenes contra niñas reclutadas por las Farc.

Guanaro afirma que fue víctima de abusos cuando tenía 12 años. Según su relato, Ramírez, entonces compañera de Manuel Marulanda Vélez, participó en situaciones en las que niñas eran obligadas a desfilar frente a integrantes del Secretariado. Después, dice, varias menores fueron sometidas a abusos sexuales colectivos e individuales. Son señalamientos que la JEP deberá contrastar.

La víctima también denunció amenazas e intimidaciones desde hace dos años. Hace dos semanas, según su versión, los mensajes se intensificaron y han amenazado con desaparecer a sus hijos y atentar contra su familia. Dijo que puso los hechos en conocimiento de la Fiscalía, pero no ha recibido respuestas. Frente a eso, cuestionó que se invoquen razones de seguridad para justificar la comparecencia virtual de Ramírez mientras las víctimas no cuentan con garantías suficientes.

“Esto no me detiene y esto no es una excusa para no asistir a la audiencia”, afirmó. Pidió que Ramírez sea investigada, incluida en el Caso 07 y, si se demuestra su responsabilidad, imputada y condenada.

La JEP investiga a la exsenadora y antigua integrante de las Farc, conocida como alias Griselda Lobo, por violencias sexuales y reproductivas contra menores reclutadas. Los testimonios recopilados en el expediente del Caso 07 describen episodios que van del desfile forzado a los abortos practicados sin consentimiento.

Una víctima declaró que, cuando era menor, Ramírez entregó ropa interior negra a varias niñas y les ordenó cambiarse detrás de un aula. Después, según el testimonio, les ordenó desfilar y modelar frente a los mandos guerrilleros presentes. El propósito era que los comandantes escogieran a las menores, mediante sorteo o directamente, para pasar la noche con ellas. La mujer aseguró que fue seleccionada por un integrante del antiguo Secretariado y sometida a violencia sexual. Situaciones similares se habrían repetido al día siguiente.

Otros testimonios señalan a Ramírez por abortos forzados contra niñas y mujeres reclutadas que quedaban embarazadas dentro de la organización. Una víctima sostuvo que la antigua guerrillera practicaba directamente esos procedimientos y que otras menores presenciaban lo ocurrido. Otra la describió como la “enfermera general”: además de practicar abortos, enseñaba a otras personas a realizarlos.

Las declaraciones también apuntan a la influencia que Ramírez ejercía por su cercanía con Marulanda. Aunque no pertenecía formalmente al Secretariado, una declarante afirmó que tenía autoridad sobre la tropa, impartía órdenes y podía determinar sanciones. Una mujer relató que intentó conservar su embarazo y acudió ante Ramírez y “Tirofijo” para pedir autorización. La respuesta que recibió, según su testimonio, fue que en las Farc no estaban para tener hijos y que debía practicársele un aborto.

Ramírez fue citada a versión voluntaria para responder por estos hechos.