Necropsia psicológica descarta suicidio en muerte de creadora de contenido María Alejandra Esquín

La necropsia psicológica practicada al perfil de María Alejandra Esquín, conocida en redes como Baby Demoni, concluyó que no existían antecedentes personales ni indicadores previos suficientemente consistentes con una conducta suicida. El documento, conocido por la defensa de la familia y reportado por medios, recoge relatos de amigos y familiares que describen un funcionamiento adaptativo, proyectos concretos, orientación hacia el futuro y ausencia de ideación suicida, intentos autolesivos o atención en salud mental.

La creadora de contenido tenía 24 años cuando fue hallada sin vida en la localidad de Kennedy el 15 de octubre de 2025. Su expareja, Miguel Ángel López, conocido como Samor One, afirmó en su momento que ella se había suicidado. El dictamen forense de Medicina Legal estableció otra cosa: la muerte se produjo por asfixia por compresión extrínseca del cuello, es decir, una presión externa sobre esa zona vital, el 14 de octubre.

Los abogados Lina Sandoval y Mauricio Pava, que representan a la madre de la víctima, Yenny Aurora Esquín, entregaron a la Fiscalía un paquete de 56 archivos con cinco entrevistas a allegados y conocidos. Los testimonios describen una relación conflictiva con López, marcada por presuntos malos tratos físicos y verbales hacia Baby Demoni. La defensa aclara que su hipótesis es una construcción indiciaria: ninguno de los testigos presenció el momento de la muerte.

López se fue a vivir a España después de los hechos. La familia pide que sea traído a Colombia para que se le investigue dentro del expediente que tramita una fiscalía de Bogotá. El exnovio ha negado cualquier responsabilidad en un homicidio.

Los documentos aportados por la defensa reconstruyen las horas previas. El 14 de octubre, la víctima tenía dolor por un procedimiento estético reciente y López iba a acompañarla al médico. Un hombre que habló con ella ese día escuchó de fondo a Miguel amenazándolo, porque creía que salía con su novia. Una vecina reportó gritos en la casa de la pareja.

En la tarde, López salió del inmueble. Una testigo declaró que a la mañana siguiente, cuando recuperó su mascota, vio rasguños en la cara y el cuello de Miguel. Según el testimonio recogido por los abogados, él le dijo que María Alejandra lo había golpeado, que salió a tomar aire y que al regresar la encontró suspendida.

Ninguna de las personas que entró a auxiliar a la joven vio un lazo o soga que se hubiera utilizado para un suicidio. Además, el dictamen de Medicina Legal no halló lesiones en el esqueleto laríngeo. Para la abogada Sandoval, la investigación forense integrada por registros, entrevistas y análisis apunta a que la muerte no habría sido un suicidio, y coincide con aspectos relevantes de la necropsia y la autopsia psicológica.

La defensa sostiene que la muerte y la causa médico-legal están respaldadas por el dictamen oficial. La autoría de Miguel, el carácter doloso de una eventual agresión y su motivación de género son proposiciones basadas en el conjunto indiciario. El dolo se plantea respecto de una compresión deliberadamente ejercida sobre una zona vital, si se establece esa acción, y no se infiere una voluntad homicida de la sola discusión ni del auxilio posterior.