Atentados en Tolima y Huila dejan siete muertos ante incumplimiento de meta de seguridad

Siete muertos y más de veinte heridos dejaron los atentados del fin de semana en Tolima, Huila, Cauca y Chocó. La cadena de ataques coincide con la fecha límite fijada por el presidente Abelardo De La Espriella: a punto de cumplir sus primeros 90 días de gobierno, ninguno de los diez cabecillas de organizaciones armadas y del narcotráfico que prometió capturar o dar de baja ha caído.

La meta estaba consignada en su programa de gobierno, dentro del plan de choque de seguridad. A finales de agosto se la encargó a la nueva cúpula de la Fuerza Pública y al ministro de Defensa, Jorge Mora. Desde el 7 de agosto, el Gobierno intensificó las operaciones militares y ordenó bombardeos contra campamentos de las disidencias de las Farc y del Eln. Según el balance oficial, se han realizado seis bombardeos contra esos campamentos, pero las autoridades no reportan resultados contra cabecillas.

Entre los objetivos de alto valor que siguen libres están Iván Mordisco y Calarcá, jefes de estructuras disidentes. De acuerdo con reportes de prensa, De La Espriella volvió a ordenar sus neutralizaciones antes de finalizar el año. Una fuente de seguridad dijo que el presidente ha advertido a la cúpula militar y al ministro Mora que, si no capturan o dan de baja a Mordisco o Calarcá antes de diciembre, “estaría contemplando cambios en la línea de mando de las Fuerzas Militares y la Policía”. En la lista también figuran Iván Márquez, quien según inteligencia estaría en Venezuela, y los cabecillas del clan del Golfo y del Eln.

En Planadas, Tolima, una volqueta cargada con explosivos detonó la noche del domingo cerca de instalaciones militares. Murieron cuatro personas, entre ellas una bebé de dos meses, y 18 resultaron heridas. Más de 170 viviendas quedaron afectadas y el hospital municipal sufrió daños. Las autoridades atribuyeron el ataque a las disidencias de Mordisco.

En Algeciras, Huila, una motocicleta acondicionada con explosivos mató al patrullero Julián Esmith Castaño López e hirió a otros nueve uniformados. En Cauca, otra motocicleta bomba destruyó el peaje El Mango en la vía Panamericana, en jurisdicción de La Sierra, y en Balboa un artefacto fue activado cerca del hospital municipal. Corinto, Toribío y Totoró registraron hostigamientos y detonaciones. La información preliminar de las autoridades señala al frente Carlos Patiño de las disidencias como presunto responsable de varias de esas acciones.

En Chocó, el Eln atacó con drones cargados de explosivos a tropas del Batallón de Operaciones Terrestres en zona rural de San José del Palmar, entre el 31 de octubre y la mañana del primero de noviembre. Murieron los soldados profesionales Luis Alejandro Melo Gutiérrez y Juan de la Cruz Méndez Ortiz, y cinco más resultaron heridos. La Décima Quinta Brigada atribuyó las acciones al Eln y dispuso operaciones para evacuar a los uniformados que seguían en la zona. En Tibú, Norte de Santander, otro ataque con drones contra la Brigada 30 dejó un soldado herido; ninguna organización fue señalada aún.

Ante la sucesión de atentados, De La Espriella ordenó intensificar las operaciones militares contra los grupos señalados.