Secuestran a subteniente del Ejército en Arauca por presunto grupo del ELN

Hombres armados interceptaron a la subteniente María Camila Pantoja Hernández hacia las cinco de la tarde del miércoles 4 de noviembre en Saravena, Arauca. La obligaron a subir a una motocicleta y huyeron con rumbo desconocido. Desde ese momento, el Ejército y la Policía desplegaron un contingente en el municipio y extendieron la búsqueda a corredores terrestres y fluviales del departamento, según informó el Ejército.

La oficial integra el Grupo de Caballería Mecanizado N.°18 General Gabriel Revéiz Pizarro. Las primeras informaciones que manejan los organismos de seguridad señalan al Ejército de Liberación Nacional como presunto responsable. Las sospechas recaen sobre el frente Domingo Laín Sáenz, una estructura con presencia en Arauca y en los pasos fronterizos con Venezuela.

Los uniformados ocuparon las avenidas principales y las vías secundarias de Saravena. Los controles buscan establecer el paradero de la subteniente e impedir que la trasladen hacia otras zonas. Una de las hipótesis de las autoridades es que los captores intenten llevarla a territorio venezolano aprovechando las rutas que comunican el departamento con el vecino país. Hasta ahora no se ha establecido el lugar donde permanece retenida.

Las unidades desplegadas mantienen los controles sobre las vías de Saravena y los corredores que conectan con otros municipios de Arauca. Los organismos de inteligencia buscan información sobre el desplazamiento de los hombres armados que habrían participado en el hecho.

Información preliminar de inteligencia apunta a que el secuestro podría ser una retaliación del ELN frente a la ofensiva anunciada por el Gobierno Nacional contra esa organización. Esa versión continúa bajo verificación. Los organismos de seguridad no han presentado elementos que establezcan una relación directa entre la retención de la oficial y las operaciones militares contra la guerrilla.

El Ejército activó los protocolos de búsqueda y los mecanismos de coordinación interinstitucional. Aseguró que desde el primer momento se pusieron en marcha las acciones necesarias para atender el caso y avanzar en su regreso. En un pronunciamiento, rechazó el hecho como un acto criminal que atenta contra la libertad, la vida, la integridad personal y la dignidad humana. La institución insistió en que esos principios deben ser respetados y protegidos en cualquier circunstancia.

El comandante de las Fuerzas Militares, general Erik Rodríguez, calificó el secuestro como una práctica criminal que evidencia el desprecio del ELN por la vida y la libertad. "No doblegarán nuestra voluntad ni nuestra determinación de defender a Colombia", dijo. Rodríguez afirmó que la prioridad es lograr el regreso sano y salvo de la subteniente y que dispuso capacidades especializadas del Gaula Militar, Fuerzas Especiales Urbanas, medios aéreos y labores de inteligencia, en coordinación con la Policía Nacional. La búsqueda se adelanta de manera conjunta con la Armada de Colombia y la Fuerza Aeroespacial Colombiana. A la familia de la oficial le expresó solidaridad y la certeza de que no está sola.

El general exigió la liberación inmediata e incondicional de la oficial. "No descansaremos hasta traer a nuestra oficial de regreso a casa y llevar ante la justicia a los responsables", afirmó. Hasta el cierre de esta información, las unidades mantenían los controles en Saravena y no se había reportado su paradero.