La captura de Kebin Erney Arroyo Cortés en Cali cerró una etapa del corredor de cocaína que conectaba los laboratorios de Nariño con los carteles mexicanos y centroamericanos. Agentes de la Dijín, del Goes y de la DEA lo detuvieron en las últimas horas. La Corte Distrital de Estados Unidos para las Islas Vírgenes lo solicita por tráfico, fabricación o porte de estupefacientes y concierto para delinquir.
Según las autoridades, alias Kebin era el principal articulador del negocio de la cocaína dentro de la Coordinadora Guerrillera del Pacífico, estructura de la Segunda Marquetalia. Desde esa posición manejaba una red con capacidad logística por tierra y por mar. Despachaba cargamentos de clorhidrato de cocaína en lanchas rápidas tipo go-fast y en semisumergibles desde las costas de Colombia y Ecuador, con destino a Centroamérica, México y, finalmente, Estados Unidos.
Durante años, Arroyo Cortés recibió en la selva de Nariño a integrantes de carteles mexicanos y centroamericanos encargados de enviar grandes cargamentos a Estados Unidos. Su fortaleza era el trato directo con los compradores. El coronel Elver Vicente Alfonso Sanabria, director de la Dijín, explicó que alias Kebin tenía el poder de articular directamente con esos compradores, a quienes trasladaba e ingresaba hasta los complejos y laboratorios de procesamiento bajo su control en el Pacífico sur. El propósito de esas visitas, según el coronel, era supervisar la calidad del estupefaciente, cerrar negociaciones y coordinar el despacho de los cargamentos.
Esa capacidad de mover compradores internacionales hasta los sitios de producción lo convirtió en un objetivo de la DEA. La agencia estadounidense lo tenía en la mira por su músculo financiero y por su capacidad para producir y exportar droga. Los investigadores también establecieron que actuaba como coordinador nacional, con un enlace internacional directo a través de alias El Mexicano.
El Mexicano fue capturado el pasado 2 de octubre. Con la detención de Kebin, las autoridades consideran desarticulado ese corredor del narcotráfico. La afirmación se apoya en la caída de los dos hombres que, según la investigación, concentraban la coordinación y el contacto con los compradores externos. No se ha informado qué pasa con la red logística de lanchas, semisumergibles y laboratorios que ellos articulaban. La desarticulación de un corredor no equivale automáticamente a la desaparición de su infraestructura, pero la Fiscalía y la Dijín no han entregado detalles sobre nuevas capturas o incautaciones en esa zona.
Arroyo Cortés quedó a disposición de la Fiscalía General de la Nación, por medio de la Dirección de Asuntos Internacionales. Ahora avanzan los trámites para enviarlo a Estados Unidos, donde deberá responder ante la Corte Distrital para las Islas Vírgenes. El proceso de extradición definirá si el hombre que movía la cocaína de la Segunda Marquetalia desde Nariño termina enfrentando un juicio en territorio estadounidense. La captura en Cali, lejos de su zona de operación, sugiere que las autoridades lo siguieron hasta un punto de tránsito, pero ni la Dijín ni la DEA han precisado cuánto tiempo duró el operativo ni qué información permitió ubicarlo.