Thomas G. DiNanno, subsecretario de Control de Armamentos y Seguridad Internacional de Estados Unidos, aterrizará en Colombia la próxima semana. Su visita abre una serie de desplazamientos de altos funcionarios de la administración Trump durante noviembre, en medio de un despliegue militar estadounidense que ya supera los 300 uniformados en el país. Según reportes de prensa, DiNanno negoció el tratado New Start de 2020 para reducir armas nucleares rusas y ocupó cargos en el Departamento de Seguridad Nacional y en FEMA, donde trabajó en programas antiterroristas.
Dirigió la política exterior estadounidense en control de armas nucleares, defensa antimisiles y espacio ultraterrestre. También ha tratado estos asuntos con Japón, Corea y Australia.
Luego llegarán el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Dan Caine, el vicepresidente James David Vance y el secretario de Guerra, Pete Hegseth. La fecha de Hegseth sigue sin definirse. Caine tiene prevista su visita para la segunda semana de noviembre, con una agenda centrada en cooperación militar, intercambio de inteligencia, seguridad fronteriza y operaciones contra carteles del narcotráfico. Vance viajaría en la tercera o cuarta semana del mes.
El calendario coincide con los ejercicios Vanguardia del Sur 2026, que se desarrollan en el Fuerte Militar de Tolemaida, en Nilo, Cundinamarca, entre el 27 de octubre y el 11 de noviembre. Participan alrededor de 350 uniformados estadounidenses y más de 400 integrantes de las fuerzas colombianas. Este viernes se conocieron imágenes del traslado de helicópteros UH-60 Black Hawk en aeronaves militares. También llegaron drones MQ-9A Reaper, según la información oficial recogida por medios.
Estos movimientos se producen después de la Conferencia de la Coalición de las Américas contra los Carteles, celebrada a comienzos de esta semana en Santo Domingo. Representantes de 19 países participaron en el encuentro organizado por el Ministerio de Defensa dominicano y el Comando Sur de Estados Unidos. El objetivo fue avanzar en la planificación de operaciones coordinadas contra el narcotráfico y el crimen organizado transnacional, dentro de la estrategia del Escudo de las Américas impulsada por Washington.
Colombia formalizó su incorporación a esa coalición en agosto. En ese momento, Hegseth afirmó que el gobierno colombiano había solicitado apoyo de Washington para realizar operaciones militares conjuntas contra organizaciones consideradas narcoterroristas. El secretario de Guerra también dijo que Colombia ofreció su territorio para albergar una sede o centro de coordinación de la coalición. Sin embargo, no se han divulgado decisiones sobre la ubicación de esa instalación, la cantidad de personal que tendría ni las funciones que asumiría.
La lista de estructuras criminales señaladas por los gobiernos participantes incluye al Eln, las disidencias de las Farc y el clan del Golfo. Esa relación, compuesta por 24 organizaciones, se definió en una reunión realizada en septiembre en Nueva York. La eventual visita de Hegseth tendría como uno de sus ejes fortalecer las acciones contra el narcotráfico en el Caribe y contra los grupos armados que operan en el Catatumbo, en la frontera con Venezuela.
La agenda del vicepresidente Vance tiene otro carácter. Está previsto que se reúna con el presidente Abelardo De La Espriella y con integrantes del gabinete para tratar migración, comercio, inversión y los aranceles impuestos por Washington. El gobierno colombiano buscaría la suspensión de esos aranceles tras el terremoto que afectó al Eje Cafetero y a regiones del Pacífico.