La Armada Nacional interceptó dos embarcaciones en el Pacífico colombiano y decomisó más de 854 kilogramos de cocaína y marihuana en operaciones distintas. El cargamento, según los cálculos de la institución, representa una afectación económica superior a los 26 millones de dólares para las organizaciones de narcotráfico. Cinco colombianos quedaron capturados.
Las autoridades estiman que con estos dos procedimientos se evitó que cerca de 1,3 millones de dosis llegaran a mercados de distribución y consumo. Las acciones estuvieron a cargo de la Estación de Guardacostas de Buenaventura.
La primera operación se concentró en una embarcación tipo langostera identificada como “Bendecido 100%”. Tres personas viajaban a bordo. Durante la inspección inicial, los uniformados detectaron incumplimientos de la normatividad marítima y ordenaron trasladar la motonave hasta las instalaciones de Guardacostas en Buenaventura.
Ya en tierra, los investigadores revisaron la estructura con el apoyo de un binomio canino. El procedimiento reveló compartimentos acondicionados en las bancadas. Ahí estaban ocultos 500 paquetes rectangulares. La Seccional de Investigación Criminal de la Policía Nacional, la Sijín, practicó las pruebas y confirmó que se trataba de 500,5 kilogramos de clorhidrato de cocaína.
El método de ocultamiento exigió una modificación previa de la embarcación. Los compartimentos en las bancadas de la langostera no son parte del diseño original de ese tipo de naves. Eso sugiere que el cargamento estaba destinado a un traslado largo o a sortear controles rutinarios. La Armada no informó si la nave había zarpado de Buenaventura o si provenía de otro punto del litoral.
La segunda operación ocurrió también en aguas del Pacífico. Unidades de Guardacostas abordaron una embarcación tipo viento y marea tripulada por dos ciudadanos colombianos. En la inspección encontraron 13 bultos con 359 paquetes rectangulares de características similares a las de estupefacientes.
El material fue llevado a las instalaciones de la Armada en Buenaventura. Allí, personal de la Sijín realizó la Prueba de Identificación Preliminar Homologada, conocida como PIPH. Los análisis determinaron que los paquetes contenían 353,6 kilogramos de marihuana.
Los cinco ocupantes de las dos embarcaciones fueron capturados y puestos a disposición de las autoridades competentes junto con las sustancias incautadas. La Armada indicó que estas operaciones hacen parte de las actividades de vigilancia e interdicción marítima que mantiene en el litoral Pacífico, zona usada con frecuencia para mover cargamentos de estupefacientes.
Las cifras que entrega la Armada sobre el valor del cargamento y las dosis evitadas son estimaciones propias, no verificaciones independientes. El cálculo de 26 millones de dólares parte del precio de mercado que la institución asigna a cada kilogramo, un dato que no se detalla en el informe. Lo mismo ocurre con las 1,3 millones de dosis: es una proyección basada en supuestos de pureza y consumo que la Armada no explica.
El caso queda ahora en manos de los procedimientos judiciales correspondientes. Las cinco personas capturadas deberán responder ante la Fiscalía por el transporte de los cargamentos. La Armada no precisó si los detenidos tienen antecedentes o si las embarcaciones estaban registradas a su nombre. Los próximos días definirán si las capturas conducen a investigaciones más amplias sobre las redes que financian este tipo de envíos.