Capturan en Medellín a líderes de red transnacional de trata

Un salón de belleza en Medellín funcionó como centro de reclutamiento de una red transnacional de trata de personas. Desde allí, una mujer identificada con los alias de Ana o Ana María seleccionaba clientas con determinadas características físicas y les ofrecía trabajos en España como modelos, niñeras, bartenders o damas de compañía. Les aseguraba que ninguna de esas labores implicaba relaciones sexuales.

La promesa se deshacía al aterrizar. Según la investigación de la Dijín y la Policía Nacional de España, las mujeres eran recibidas por otros integrantes de la estructura y llevadas a inmuebles donde las obligaban a prestar servicios sexuales las 24 horas del día, los siete días de la semana. Sin horarios, sin días de descanso, con restricciones a su libertad.

La red quedó al descubierto en la operación Lérida, que terminó con la captura en Medellín de Andrés Felipe Zapata Villa, alias Zapata, y de la administradora del salón de belleza, alias Ana o Ana María. Las autoridades colombianas y españolas reconstruyeron el recorrido de las víctimas desde los primeros contactos en el establecimiento comercial hasta su llegada a los inmuebles usados para la explotación en territorio español.

Los dos capturados cumplían funciones distintas. Según los investigadores, alias Ana usaba la relación de confianza con sus clientas para presentarles las vacantes como si fueran oportunidades legítimas. El salón le servía de fachada: lo que le permitía captar a las víctimas sin despertar sospechas. Zapata, por su parte, se habría encargado de la financiación y la logística de los desplazamientos. Las autoridades lo señalan de comprar tiquetes aéreos, reservar alojamientos y mantener comunicación con los enlaces de la organización en Europa.

La estructura mantenía una distribución de funciones. Unos reclutaban en Colombia, otros recibían y explotaban en España. El mecanismo permitía que las víctimas salieran del país con una oferta de empleo que parecía verificable y terminaran sometidas en el extranjero, lejos de sus redes de apoyo.

En los allanamientos realizados en Medellín, los uniformados incautaron cerca de 200 millones de pesos. La Dijín investiga si ese dinero financiaba los desplazamientos y las demás actividades de la estructura. El coronel Elver Vicente Alfonso Sanabria, director de Investigación Criminal e Interpol, atribuyó el resultado de la operación al intercambio de información en tiempo real entre las policías de Colombia y España, con apoyo del Centro de Tratamiento contra la Trata y el Tráfico de Personas de Ameripol, la UNODC y la organización OUR Rescue.

Alias Zapata y alias Ana quedaron a disposición de las autoridades judiciales, que deberán definir su situación jurídica por el delito de trata de personas. Los 200 millones de pesos incautados también fueron entregados a la autoridad competente como parte del material probatorio.

La Policía mantiene habilitadas la línea 123 y el número gratuito 018000 522020 para recibir denuncias sobre posibles casos de trata, incluidas las ofertas de empleo en el exterior usadas como mecanismo de captación.